Instalar un punto de recarga en empresas se ha convertido en una necesidad real porque cada vez más empleados conducen vehículos eléctricos o híbridos enchufables. También lo hacen clientes, proveedores y colaboradores, así que contar con una infraestructura de recarga ya no es solo una cuestión de sostenibilidad, sino de funcionalidad.
Pero, ¿cuántos puntos de recarga debe tener el parking de la empresa? No existe una cifra estándar, la verdad, ya que depende del tamaño del aparcamiento, del perfil de los usuarios y del uso diario que se vaya a hacer de los cargadores. Pero está claro que es importante dimensionar correctamente el potencial consumo de los cargadores para optimizar la inversión y evitar problemas de saturación en el futuro.
Qué debes definir antes de calcular: flota, empleados, visitas y turnos
Antes de hacer cualquier estimación es importante analizar la situación concreta de la empresa. No es lo mismo una oficina con horario fijo que una nave industrial con varios turnos. Tampoco es igual una compañía con flota propia que otra que únicamente quiere ofrecer servicio a empleados.
El primer aspecto que se debe definir es la flota corporativa. Si la empresa dispone de vehículos eléctricos propios, estos tendrán prioridad en el uso del punto de recarga en empresas. Es necesario saber cuántos vehículos eléctricos hay, cuántos kilómetros recorren al día y cuánto tiempo permanecen estacionados en el parking. Un comercial que realiza muchos desplazamientos necesitará recargar casi a diario. En cambio, un vehículo de uso puntual puede organizar su carga de forma alterna.
El segundo punto clave son los empleados. Conviene estimar cuántos trabajadores ya utilizan coche eléctrico y cuántos podrían hacerlo en el corto o medio plazo. Se puede obtener esta información mediante encuestas internas. También es útil analizar la evolución del mercado en la zona. El número de vehículos eléctricos sigue creciendo, por lo que es recomendable no pensar solo en la situación actual, sino también en el futuro próximo.
El tercer elemento a tener en cuenta son las visitas y los clientes. En muchas empresas, ofrecer un punto de recarga en empresas mejora la imagen corporativa. Además, puede aportar comodidad a quienes acuden a reuniones o prestan servicios en las instalaciones. No todos necesitarán cargar su vehículo, pero sí es aconsejable prever cierta disponibilidad si el volumen de visitas es elevado.
Por último, es importante analizar los turnos de trabajo. En empresas con turnos rotativos, un mismo cargador puede ser utilizado por distintos vehículos a lo largo del día. Esto permite optimizar la infraestructura. Si, por el contrario, los coches permanecen estacionados durante toda la jornada laboral sin moverse, la rotación será menor y puede ser necesario instalar más puntos.
Definir estos cuatro factores ofrece una base sólida para calcular cuántos puntos de recarga en empresas son realmente necesarios.
Cómo estimar demanda: cuántos coches cargarán al día y cuánta energía necesitan
Una vez definidos los perfiles de uso, el siguiente paso es traducir esa información en demanda real. Aquí es donde muchas empresas cometen errores. No se trata de contar todos los vehículos eléctricos vinculados a la organización. Lo importante es calcular cuántos necesitarán cargar al mismo tiempo.
No todos los conductores recargan a diario en el trabajo. Muchos lo hacen en casa y utilizan el punto de recarga en empresas como apoyo puntual. Por eso, es más útil estimar la demanda simultánea que el número total de vehículos eléctricos.
Si, por ejemplo, una empresa tiene 15 empleados con coche eléctrico, no significa que necesite 15 cargadores. Puede que solo una parte necesite cargar en una misma jornada. Analizar la frecuencia de uso es fundamental para ajustar el cálculo.
Además del número de vehículos, hay que estimar cuánta energía necesitarán. No todos los coches consumen lo mismo. Depende de los kilómetros recorridos y de la capacidad de la batería. Un empleado que vive cerca y recorre pocos kilómetros puede necesitar una recarga parcial. En cambio, un trabajador que realiza trayectos largos necesitará mayor aporte energético.
También influye la potencia del cargador. Cargadores de coches eléctricos para empresas como WOLTIO PLUG, que permite adaptar la potencia a las necesidades de la instalación, son una excelente incorporación.
Es un modelo universal, 100% inteligente y compatible con todos los vehículos que utilizan el estándar europeo Tipo 2 para facilitar la implantación de puntos de recarga sin preocuparse por la compatibilidad.
Además, la app WOLTIO para iOS y Android permite controlar los principales parámetros de la carga desde el móvil, para simplificar la gestión energética en entornos empresariales.
Cómo calcular cuántos puntos de recarga necesitas (método paso a paso)
Con los datos anteriores se puede aplicar un método práctico para determinar el número adecuado de cargadores.
El primer paso consiste en calcular la demanda simultánea máxima. Es decir, estimar cuántos vehículos podrían necesitar cargar al mismo tiempo en un día de mayor actividad. Aquí se deben incluir los vehículos de flota que cargan de forma habitual, los empleados que previsiblemente utilizarán el servicio y una pequeña previsión para visitas.
El segundo paso es analizar el tiempo medio de estancia en el parking. Si los vehículos permanecen aparcados durante ocho horas, un punto de recarga puede cubrir la necesidad completa de un coche en una jornada. Sin embargo, si la estancia media es de tres o cuatro horas, el mismo cargador podría ser utilizado por dos vehículos en un mismo día. Una mayor rotación reduce el número total de puntos de recarga en empresas necesarios para cubrir la demanda.
El tercer paso es revisar la potencia disponible en la instalación eléctrica. Este aspecto es clave. Si la potencia contratada es limitada, puede resultar más eficiente instalar varios cargadores con gestión dinámica de carga en lugar de pocos cargadores de alta potencia. La gestión inteligente permite repartir la energía disponible entre los vehículos conectados, evitando sobrecargas y optimizando el consumo.
El cuarto paso consiste en prever el crecimiento. El número de vehículos eléctricos seguirá aumentando. Por eso, es recomendable dejar preparada la infraestructura para futuras ampliaciones. Esto puede implicar prever canalizaciones, espacio en el cuadro eléctrico y distribución estratégica en el parking. De este modo, ampliar los puntos de recarga en empresas será más sencillo y económico.
Errores típicos al dimensionar puntos de recarga en empresas
Uno de los errores más habituales es sobredimensionar la instalación por precaución. Algunas empresas instalan un número elevado de cargadores desde el principio sin datos reales de uso. Esto supone una inversión importante que puede tardar en amortizarse.
Otro error frecuente es no tener en cuenta la gestión energética. Instalar varios puntos de recarga en empresas sin estudiar la potencia disponible puede generar problemas técnicos. Sin una gestión inteligente, el sistema puede provocar picos de consumo que obliguen a aumentar la potencia contratada.
También es habitual no diferenciar entre tipos de usuario. Los vehículos de flota pueden tener prioridad frente a empleados o visitas. Establecer criterios claros de uso mejora la eficiencia del sistema y evita conflictos.







